La Bodega

Somos una empresa familiar fruto de nuestra dedicación al cultivo de la vid, que data de tiempos de nuestros tatarabuelos. En los últimos 30 años hemos ido juntando propiedades de nuestros antepasados y adquiriendo otras propiedades hasta alcanzar 150 Has repartidas entre las poblaciones de Cariñena, Cosuenda y Encinacorba, en altitudes que van desde los 595 hasta los 900 metros sobre el nivel del mar.

Hace 11 años, con mucha ilusión, iniciamos el proyecto de la construcción de nuestra bodega. Para ello visitamos múltiples bodegas tanto en España como en el resto de Europa e incluso Estados Unidos, visitando más de 800 bodegas y viendo las tecnologías que usaban en cada una de ellas.

Arquitectura

Nuestro sueño se empezó a materializar a partir del año 2003. Nuestro arquitecto Ángel Balbino Comeras nos diseñó una bodega, cuya filosofía gira en torno a la uva y el vino.

Para ello nos propuso una excavación de 17.000 m3 de tierra para soterrar nuestra nave de elaboración y de crianza y de esta manera conseguir una temperatura estable durante todo el año de 14 y 16º C y una humedad constante, siguiendo la filosofía de nuestros antepasados que hacían las bodegas soterradas debajo de las casas. Gracias a este diseño conseguimos además elaborar nuestro vino por gravedad, sin someter a las uvas a presiones innecesarias.

Para la parte visible que no está soterrada usamos, para cubrirla y protegerla del calor, lo mismo que habían usado nuestros antepasados: Construimos, con muros de piedra de calar extraída de la propia excavación, una pared de unos 80 cm de grosor entre el muro de hormigón, el aislante y los 45 cm de piedra, que hace que nuestra bodega pueda mantener un aislante perfecto durante todo el año e integrarla totalmente en el entorno.

La bodega, con una capacidad de almacenamiento de 1.600.000 litros, está compuesta por tres naves totalmente cuadradas de 1.225 m2 cada una. La primera, destinada a elaboración, está casi totalmente soterrada. La segunda, de iguales dimensiones, se encuentra totalmente soterrada y está destinada al almacenamiento de las barricas y la crianza en botella. Esa sala, tiene una capacidad máxima de 5.000 barricas. Actualmente tenemos 500 de roble francés (de los bosques de Allier, Nevers, Limousin y Vosges), americano (de Kentucky, Virginia y Missouri) y mixtas. Finalmente, en la tercera se encuentra nuestra planta embotelladora y se almacena la materia seca (botellas, cajas, etiquetas, etc.)

De esta manera hemos construido una bodega totalmente respetuosa con el medio ambiente e integrada en el paisaje de la zona.

Comentario del arquitecto autor del proyecto, Ángel Balbino Comeras

"La arquitectura debe responder y atender al lugar. El paisaje, con sus tierras y viñedos, han sido aspectos importantes para la implantación y creación de Bodegas Prinur, basados en su relación e integración. Una estructura geométrica, ortogonal y racional, modulada según la disposición tradicional de las cepas y la piedra del lugar, integradora en el paisaje desde lo natural. En definitiva unir y relacionar lo natural con lo artificial o racional.

La elaboración del vino, basada en métodos naturales, es también un referente principal en su concepción. Emerger de la tierra para utilizar la gravedad como proceso básico y el soterramiento del edificio para utilizar el aprovechamiento térmico natural del terreno.

Pero todo lo explicado tiene que ver con el principio de sostenibilidad aplicado en Bodegas Prinur. El aprovechamiento de la piedra del lugar extraída de la excavación, la implantación basada en criterios medioambientales, el aprovechamiento natural de las condiciones climáticas y los métodos naturales de elaboración, para incidir en los aspectos ecológicos, económicos y sociales como bases del desarrollo sostenible".

I+D+i

Creamos nuestros vinos únicamente con uvas procedentes de nuestras propias fincas y en su elaboración empleamos métodos tradicionales que hemos mejorado a través de proyectos de I+D, fusionando tradición y tecnología. Vendimiamos durante la noche, para evitar procesos de fermentación durante la recogida, y en la elaboración de vinos blancos utilizamos CO2 congelado a -70º C para crear atmósferas sin oxígeno y evitar oxidaciones, lo que nos permite obtener caldos ricos en aromas, de sabores afrutados y bellos colores.

Gracias a este trabajo hemos ganado el "Baco de Oro" con nuestro "Chardonnay Ice 2007", uno de los máximos galardones que un vino joven puede obtener en nuestro país, además de innumerables premios a partir de esa fecha que detallamos en el apartado de premios. Nuestros vinos han sido recomendados por expertos enólogos en numerosas publicaciones especializadas, tales como la revista Mi Vino.

Hemos extendido nuestro constante deseo por innovar en el diseño de etiquetas y botellas, en las que hemos tratado de fusionar vino, moda y feminidad, inspirando cada una de ellas en mujeres de diferentes edades y con diferentes estilos. Para ello hemos elegido la filosofía siguiente: el vino es masculino, la botella es femenino, vamos a vestirla como a una mujer. Por lo que todas nuestras etiquetas son parte del vestido de una mujer y de su forma de vestir para cada uno de los momentos de relajación y disfrute de la vida. Esperamos que en cada una de nuestras presentaciones estén plasmados cada uno de los modelos que en se inspiran nuestras etiquetas.

Nuestros Secretos

Lo primero la naturaleza

Nuestro secreto es principalmente que nuestras uvas lleguen en perfecto estado de maduración y fitosanitariamente perfectas. Consideramos que el vino no se hace en la bodega sino que se hace en la cepa, en la vid. Sin una buena uva es imposible hacer un buen vino.

En estos momentos podríamos considerarnos ecológicos, ya que a lo largo de nuestro cultivo no usamos más que productos totalmente respetuosos con el medio ambiente. No usamos abonos minerales, solamente orgánicos.

Vendimia nocturna

Otro de nuestros secretos es la vendimia nocturna. Ayudados por hielo seco, CO2 congelado a -70ºC, conseguimos que los frutos que se recogen tengan una atmósfera inerte por lo que se evita la oxidación. Tenemos que tener en cuenta que la uva es un fruto y este proceso permite que llegue en perfectas condiciones a la bodega.

Elaboración por gravedad

Teniendo soterrada nuestra bodega, el proceso de elaboración se realiza totalmente por gravedad para evitar someter a las uvas a presiones innecesarias. Incluso a lo largo de la fermentación conseguimos separar por métodos exclusivos hasta el 85% de la pepita o granilla para evitar que provoque sabores herbáceos en nuestros vinos. Esto se ha conseguido gracias a nuestro departamento de I+D+i

Maceraciones en frío

Nuestra fermentación se realiza a bajas temperaturas para evitar perder aromas, polifenoles, taninos, etc. que tiene la uva. Para ello en la recepción bajamos la temperatura de las uvas blancas a 8ºC y la de las tintas a 12ºC, realizando una maceración en frío prolongada para extraer todas las propiedades que contienen las uvas. Por este motivo y por nuestra larga y lenta fermentación (fermentamos los blancos entre 16 y 18º grados y las tintas entre 22 y 24º grados, durando todo el proceso de fermentación entre 14 y 15 días) conseguimos convertir muy lentamente la glucosa en alcohol, estando siempre en contacto el hollejo con el mosto a través de remontados cada media hora, todos los días de la fermentación las 24 horas del día.